martes, 6 de julio de 2010

NOS DUELE SU AUSENCIA

PROFESORES LUIS USSA VARGAS, NESTOR A. ROJAS, MARIO E. HERNANDEZ R. Y CARLOS A. RODRIGUEZ GARCES

Bogotá julio 1 de 2010

El bien es el conocimiento, el mal la ignorancia. Sócrates


Éramos adolescentes por el segundo lustro de los años cincuenta, inmaduros, sin experiencia, con gran ánimo por estudiar, ingresamos al Instituto Nacional Piloto de Bachillerato Nicolás Esguerra 360 alumnos, a primero de bachillerato y fuimos dispersos en seis aulas. Una pléyade de profesores nos recibió, asistían horariamente a cumplir con las lecciones del pensum y fue en dicho recorrido a través del tiempo cuando conocimos a Mario Ernesto Hernández Rodríguez encargado de la cátedra de matemáticas.
Como muchos de ellos, no era el profesor sino algo más, el maestro, aquel dedicado con una inmensa ilusión por enseñarnos a entender esa disciplina metafísica de los números. Su intensa labor en una ascendente relación entre profesor y alumno imprimía el rigor de la ciencia y lógica de las fórmulas heredadas de los jónicos y de los árabes, lo que con cariño le valió el sobrenombre de “el tigre Hernández”
De contextura grande y rostro rosado contrastaba con su voz suave y amable, pero exigente. Cumplidor de su sentido ontológico y deontológico en aras de una progresiva superación de sus deberes, inculcó en sus alumnos principios de formación y de educación que se reflejaron más tarde en la gran cantidad de profesionales aventajados en dicha materia en las diferentes facultades universitarias.
No deseo más que esta sencilla elegía sea para reconocer su grata memoria de formación y visión filosófica, con fundamentos sólidos en la educación desde la cual se enfocaron nuestros valores.
A su familia nuestra condolencia y solidaridad en este momento. Doña Nacha, gracias por haber participado en la misión del educador.
Y a nombre de cientos de alumnos que quisieran expresar estos sentimientos nostálgicos por su partida, le decimos adiós profesor y maestro, que repose en paz en la presencia del Dios de Jesucristo y que perdure su recuerdo en nuestros corazones.
Todo cambia, lo que ahora consiste, luego no consiste, nunca vemos el río dos veces y nunca nos bañamos dos veces en el mismo río. Heráclito.

Dios nos bendiga.



CARLOS A. RODRIGUEZ GARCES Y PROFESOR MIGUEL MARIA MOLINA ESPEJO
Bogotá julio 6 de 2010

¿Qué es la vida?
El camino hacia la muerte biológica.
La vida del hombre es apenas un pequeño momento en la eternidad.
El hombre está siendo hasta cuando termina su existencia terrestre, luego es.
Hace unos días asistíamos a otra despedida en las exequias del profesor Mario Ernesto Hernández Rodríguez de la cátedra de matemáticas. Hoy vemos con nostalgia la partida de otro formador de alumnos en la misma disciplina, matemáticas y física, el profesor Miguel María Molina Espejo.
Hace 55 años le conocimos como una persona rígida de poco diálogo y con alguna distancia con los alumnos que inspiraba respeto, valga su exigencia. Nos sentimos invitados por esa intensa dedicación a la materia heredada de los helénicos de la Anatolia occidental y de los árabes. Los problemas de álgebra, las tareas y los exámenes nos producían angustia. Su aspecto físico de mediana estatura y contextura robusta, su alopecia frontal y su bigote, daba la apariencia de un hombre exigente en su vestir, estudioso y dueño de grandes calidades y virtudes.
Recordábamos nuevamente aquella pléyade de maestros que nos recibieron en el Instituto Nacional Piloto Nicolás Esguerra de Bogotá por el segundo lustro de los cincuenta.
Hoy percibimos, cómo su tarea junto con la de Hernández Rodríguez, dieron fruto en la centena de universitarios exitosos en las diferentes facultades del área de las matemáticas y estoy seguro que estarían todos deseosos de elevar una plegaria en su memoria.
Gracias a esa experiencia pudimos saborear aquello que aún no comprendíamos de adolescentes.
El "yo" es el compendio de todos los "tus" vividos, como me enseñó el matemático y filósofo Carlo Federichi en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional, y entre estos "tus" se encuentran los maestros de formación y educación, por eso nos duele su ausencia.
Creo que estos paladines de la educación crearon en nosotros principios ontológicos y deontológicos como la llave del comportamiento ético y moral en nuestras vidas y en nuestras profesiones.
A su familia Molina Cuervo expresamos un sentimiento de condolencia y de solidaridad en este momento, a Cecilia su señora agradecerle todo el apoyo que brindó a su esposo para dedicarse a sus alumnos.
Profesor Miguel María Molina Espejo, deseamos que esté en presencia del Dios de Jesucristo para el goce eterno que usted merece.
Dios nos bendiga.

lunes, 17 de mayo de 2010

EDUCACION CONTINUADA

Los pensadores griegos hace 24 siglos en cabeza de Aristóteles decían que "El hombre es un animal racional de deseos incontrolables, sólo corregibles por la paideia o educación"
Hoy como "pecado fundante no original" sabenos que no es el erotismo sino la violencia, aquel defecto con que nacemos inclinados a un egocentrismo que por desgracia no es la defensa para supervivir, sino el arma para lucir la soberbia y autosuficiencia que nos separan volviéndonos indóciles.
El joven no quiere y huye de la educación, no acepta la humildad, cultivo del entendimiento y vacuna de la intolerancia.
Estamos precedidos de vicios predisponentes a la destrucción no sólo personal y comunitaria sino ecológica y ambiental.
El joven no se deja aconsejar sino lanza su propio juicio sin leer ni aprender, llegando instintivamente a un disparate. Su interés por conocer las cosas es escaso. Tropieza con las filosofías del relativismo y subjetivismo sin lograr poseer una opinión autorizada. Estas nociones enclaustran al sujeto y lo hacen fanático soberbio que no conoce y confunde la tolerancia con la aprobación.
Hoy el consumismo apaga el interés por conocer la verdad.
El hombre como último producto del año cósmico de la evolución, es un ser tan extraño que depreda y se autoelimina.
Qué ironía, este ser no pidió nacer, no sabe vivir y no desea morir.
Pensemos que la palabra está más cerca del espíritu que de la imagen.
Hoy es urgente educar desde los primeros años las próximas generaciones, para librarlas de la bestiaria historia que heredamos y vivimos.
Los egresados de esta magna casa esguerrista fuimos bendecidos al recibir una educación no sólo epistemológica sino ética y moral, que nos ha permitido a la gran mayoría caminar por un sendero de justicia y de humanidad.
En noviembre de 2007, se celebró los cuarenta años de egresados de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia en el aula máxima de la Academia Nacional de Medicina.
En la foto recibo un pergamino de manos del Dr Antanas Mockus Scívikas exrector de la Universidad Nacional, con la resolución en que se reconoce mi promoción de 1967 como "la del Centenario".
Un abrazo
Carlos Augusto Rodríguez Garcés M.D.

domingo, 11 de enero de 2009

EL EJE DE NUESTRA GENERACION

Este licenciado LUIS USSA VARGAS natural de Guicán Boyacá nació en 1916, cursó sus estudios en el Colegio Boyacá y pasó a la Normal Superior de Bogotá donde adquirió su licenciatura en 1937, época bajo la rectoría del profesor Dr. José Francisco Sacarrás.
Su primera experiencia laboral con una asignación de 180 pesos mensuales la realizó en Ocaña Norte de Santander; a pesar de que al poco tiempo le llegó una misiva de nombramiento para Medellín, Ussa Vargas ya estaba creando raíces en esta población, por lo cual, rechazó esta última.
No obstante, aceptó un traslado a la ciudad musical de Colombia, Ibagué, para trabajar en el renombrado Colegio Simón Bolívar por doce años. Allí formó junto con otros maestros varias generaciones de alumnos aventajados como el ex ministro de Educación Guillermo Angulo Gómez. Fue miembro de la Junta Seccional de Escalafón del Tolima.
Guarda gratos recuerdos de aquella hermosa tierra y conserva amistad con altas personalidades entre ellas, sus exalumnos. No olvida al doctor José López Castaño de Villahermosa.
Posteriormente, trasladado a Barranquilla integró el pull de profesores del colegio Codeba y de la Normal del Atlántico.
Su vida de maestro de educación fue itinerante, después de tres años en la costa atlántica, le fue ofrecida la rectoría de la Normal de Pamplona, pero declinó esta oferta por razones personales.
Llegó al Instituto Nacional Piloto Nicolás Esguerra en 1955 ocupando varias posiciones, profesor, vicerrector y coordinador académico.
Luís Ussa Vargas fue propietario y rector del Gimnasio Académico de Fontibón.
Nuevamente desde el Ministerio de Educación se conforma una comisión pedagógica la que le llenará de satisfacción al ser incluido con doña María de Jaramillo, Luís Plaza, Josué Rodríguez y Araceli Acevedo celebrada entre el 17 de octubre y el 25 de noviembre de 1960. Esto terminaría en una gira por las principales ciudades de los Estados Unidos en plan de observación. Volvió al país a continuar sus labores en el Nicolás y a su vez, colaboraba con el Instituto Cultural Ciudad Quiroga regido por el profesor Jaime Sierra.
Sin descanso en su misión, integró la comisión de los programas de normalistas con sede en Usaquén escribiendo en el periódico Ecos, algunos artículos.

Su vida incansable le llevó a trabajar por tres años en el Colegio Departamental de la Merced.
En 1983 no se hizo ausente la ingratitud al llegarle un telegrama del Ministerio de Educación, donde se le pedía su retiro de manera un poco desobligante.
El periódico El Espectador en una edición de septiembre del mismo año en la columna “Micro secretos” se expresó así:
“Cuarenta años de servicio de la docencia y a la formación de hombres capaces en todos los campos ameritan toda suerte de homenajes, agasajos y reconocimientos. Y esto es lo que va a ocurrir en este mes con el maestro Luís Ussa Vargas”
Su despedida del colegio junto al ya fallecido y recordado profesor José Arias Nieto fue enardecida por Manuel Villamizar delegado del profesorado al expresarse así:
“Está hoy el Colegio Nicolás Esguerra compungido por la ida de dos de sus principales forjadores de su tradición como son nuestro querido excoordinador Luís Ussa Vargas y nuestro gran educador José Arias Nieto. Dos personas de la educación colombiana que dejan en nosotros un vacío casi imposible de llenar, dada sus cualidades singulares como personas y como educadores, pues no en vano labraron la tierra para cosechar brillantísimas generaciones de bachilleres que hoy son orgullo del colegio y del país a través de los 25 y los 28 años que estuvieron trabajando en el plantel”.

La revista ECO del Colegio año 2- Nº 7 de noviembre de 1983 resonaba sus quejas lastimeras sobre este suceso, a la vez que comunicaba el apoteósico homenaje organizado por los profesores decanos de esta incomparable familia exguerrista, encabezado por el benemérito Demetrio Roa Castillo, Manuel Villamizar y Beatriz Laverde de Báez. La familia exguerrista unida en un solo corazón desbordó los sentimientos más recónditos de admiración, aprecio y consolidación de cariño en esta despedida. Tres condecoraciones “Camilo Torres” en Oro y bronce, recibió el profesor por su gran papel educacional.
Pero Ussa Vargas en su sencillez como en su prudente sabiduría no se alejaba de lo nativo de eso ontológico, social y participativo que brotaba de su interioridad (corazón) ha dejado en su pensamiento para los exguerristas estas frases que le identifican:

“Seré feliz. Expulsaré de mi espíritu todo pensamiento triste. Me sentiré más alegre que nunca. No me lamentaré de nada. Hoy agradeceré a Dios la alegría y felicidad que me regala. Trabajaré alegremente con entusiasmo (invadido por el Espíritu) y pasión. Haré de mi trabajo una diversión. Comprobaré que soy capaz de trabajar con alegría, comprobaré mis pequeños triunfos. No pensaré en los fracasos. No tendré miedo. Actuaré valientemente. El futuro me pertenece. Hoy tendré confianza porque Dios ayuda a quienes luchan y trabajan. No pensaré en el pasado. No guardaré rencor a nadie. Practicaré la Ley del Perdón. Asumiré mis responsabilidades y no echaré la culpa de mis problemas a otras personas”
Esta fue la impronta que Ussa Vargas clavó en nuestra alma para ser hombres de bien y justos colombianos.
Para él como para sus colegas, nuestro más profundo agradecimiento y que Dios lo guarde por siempre. Les dejo estas fotos de mi archivo personal.

A .- Primera fila superior de izquierda a derecha: Augusto Rodríguez, Hernando Camacho, Iván Lozano, Alfonso Laverde, Rafael Jara, Félix Pérez, Fabio Landázabal y Agustín Guzmán. Segunda fila: Miguel Umaña, Germán Orjuela, Jorge Mora, Agustín Galán, Carlos Rodríguez, Juan David Garzón y Agustín Guzmán En la tercera fila los profesores: Demetrio Roa, Luis Ussa, José Arias, Alirio Preciado, Mario Hernández y Hernando Cardona. B - La segunda fotografía muestra al profesosr Luís Ussa Vargas y Alfonso Laverde. C- En la inferior el profesor Hernando Cardona y el profesor Luis Ussa Vargas (archivo diciembre 2008).

Un abrazo, espero que cada uno de nosotros se empeñe en ubicar más exguerristas.
Carlos Augusto Rodríguez Garcés M.D.

sábado, 10 de enero de 2009

ALGUNOS PERFILES PEDAGOGICOS

El tiempo pasa y las generaciones van surgiendo para marcar cambios en la sociedad, han sedimentando en su interior un porcentaje de conocimientos y de estructuración llamado cultura. Pero este fenómeno educacional tiene un soporte en las generaciones formadoras de educadores y de sus correspondientes perfiles. En nuestro ancestro institucional destacados educadores pertenecieron a esa pléyade de maestros de la Escuela Normal Superior como: José de Recasens, Pether Tullen, Elise Nugent, Miguel Forero Nugués, Jullius Sieber, Abel Naranjo Villegas, Gerardo Rothestein, Valentín Van Harken, Edgard Neiger o Rudolf Hommes; pero desviemos nuestra visión hacia algunos de los muchos gestores de bachilleres, que anduvieron cobijando nuestra experiencia por 1955:
Miguel Bernal Ruiz rector, José Antonio Cañas vicerrector, Rafael Obando, Manuel S. Domínguez geografía, José Alirio Preciado anatomía, Arístides Berdugo, A. Díaz caligrafía, Saúl Suárez química, Miguel Molina matemáticas y física, Luis Ussa Vargas historia y cátedra bolivariana, Servando Nates inglés, Néstor A. Rojas literatura, Mario Hernández álgebra y trigonometría, Alberto Coronado, Hernando Cardona química, Jesús A. Melo religión, Lucio Araujo francés, Vicente Miranda francés, José Arias Nieto filosofía, Jorge Reyes, Alfonso Gustavo Angel educación física, Demetrio Roa educación física, Hugo González y Ricardo Mejía. Por 1955 Alfonso Gustavo Ángel titular de edu-física, relataba que en alguna ocasión los alumnos de un curso habían incendiado el recipiente de basura y que el humo escapaba por debajo de la cerrada puerta. Algo extraño había ocurrido, Abraham Gallegos Salazar, rector en ese año, entró al salón a través de la humareda que escapaba y que le cegaba. En forma cordial amonestó a los alumnos haciéndoles ver el gran esfuerzo que el Estado hacía para educarlos y terminó diciéndoles:
¿Es que ustedes son millonarios?
Cuando un alumno dijo, “Perdón señor rector, nosotros no somos millonarios, somos santafereños”
El respetable rector no pudo disimular aquel corte repentino propio del humor bogotano. Se usaba un lenguaje de respeto y distancia con el profesorado por parte de los alumnos.
Francisco Anaya Prada en 1957 vivió con su familia en el apartamento del colegio que se había construido para los rectores. Pensionado y sufriendo de fibrosis pulmonar tuvo que ir a vivir a Anapoima (tierra del cacique Poyma y su mujer Ana) Fue un modelo de rectitud.
Severo Ortiz Manrique, malagueño graduado en idiomas en la Normal Superior ingresó al Nicolás como jefe de prácticas y luego nombrado rector de varias instituciones. En el Liceo Lucio Pabón Núñez, como rector experimentó el cambio de nombre de la institución por el de Sergio Arboleda a raíz de la caída del general Rojas Pinilla. Fue invitado por el Club Rotario a estudiar en Texas Administración escolar, regresando en 1958 fue nombrado rector del Instituto Nacional Piloto Nicolás Esquerra.
Ramón Alberto García fue nombrado como prefecto. Hubo selección de profesores y de alumnos para el pilotaje (bachillerato diversificado en las áreas de matemáticas, humanidades, biológicas y sociales) junto con el Colegio Mayor de Cundinamarca y el Gimnasio Moderno de don Agustín Nieto Caballero. Trasladado en 1959 al Externado Camilo Torres fue enviado a los Estados Unidos para inspeccionar la enseñanza de lenguas extranjeras en el Estado de Nebraska.
Roberto Niño Roa, nacido en Guacamayas Santander, egresó de la Normal Superior como licenciado en física y matemáticas. Había sido alumno de psicología del profesor, Dr. José Francisco Socarrás, primer rector del colegio. Particularmente se dedicó a la ingeniería de la construcción dado su conocimiento. Viajó a Alemania para especializarse en ciencia pedagógica, visitando Westfalia, Colonia, Essen y Bremen. Recordaba con mucho agradecimiento la amabilidad, y hospitalidad del pueblo alemán.
Luego observó los modelos europeos de educación en Oxford y Cambridge de Inglaterra, pasó por Francia, Bélgica, Suiza, Italia, España y Portugal.
Su informe sobre los estudios adelantados y sus observaciones registradas en sus apuntes de notas revelaban lo más novedoso, un nuevo capítulo educacional referente a los colegios pilotos.
La Secretaría de Educación antes de que preguntara dónde podría aplicar su experiencia, le dijo “Ya le tenemos el colegio, es el Instituto Nicolás Esguerra” Es de anotar que mucho antes de esta circunstancia, dicho establecimiento educativo ya venía funcionando como piloto aunque precariamente.
Habiendo conocido el Dr. Niño las paupérrimas condiciones locativas con escasos muebles rotos, salones destartalados sin áreas para un establecimiento de Nuevos Métodos solicitó al gobierno medio millón de pesos (unos ciento cincuenta millones de hoy) y para su sorpresa le fueron asignados. Hubo adecuación de aulas, compra de muebles, laboratorios de física y química, biblioteca y materiales de enseñanza que nosotros disfrutamos.
Un rector ganaba 300 pesos y un profesor 200 mensuales .
¡Qué admirable esfuerzo!
Pueblo que no conoce su historia no tiene devenir, hay que mirar el pasado para observar la experiencia e innovar el futuro.
De paso les dejo estas tres fotografías extraidas de mis archivos de las reuniones que organicé en el Club de la Fac en 1985 y en el Club de la Policia Nacional en 1990.
Están de arriba abajo, Profesor Mario Hernández, Hernando Cardona, Néstor Rojas y la calva de Agustín Galán.
Asomando Jaun D. Garzón, están el Profesor José Arias, Alirio Preciado y Carlos Rodríguez.
Tras las damas estamos Héctor Villegas, Carlos Rodríguez y el Profesor Miguel Molina.
Un abrazo a todos y feliz 2009.
Carlos Augusto Rodríguez Garcés M.D

sábado, 25 de octubre de 2008

HERENCIA CULTURAL

La mayoría de los estudiantes ignoran los antecedentes históricos de su plantel, la curiosidad auténtica lleva a indagar en el pasado aquellas circunstancias insospechadas como el número de instituciones educativas que antecedieron en el viejo edificio de estilo francés construido por los Hermanos de la Salle venidos de Francia en el siglo XIX lo que sería nuestra cuna educativa.
Con el tiempo funcionó como la Escuela de Artes y Oficios, Luego como Escuela Central y finalmente como Instituto Técnico Central. Había nacido en el viejo caserón del Asilo de Ancianos de San José al frente de la popular pila chiquita. También fue albergue del Colegio del Espíritu Santo notable plantel por la calidad de sus rectores como Sergio Arboleda, Carlos Martínez Silva y José Joaquín Ortiz, y la nómina extraordinaria de sus alumnos entre quienes figuró Marco Fidel Suárez.
El edificio y la Institución habían sido creados durante el gobierno de Rafael Reyes y su ministro de Educación Carlos Cuervo Márquez mediante el Decreto 146 de 1905 y luego ampliado por la Ley 36 de 1919.
Posteriormente la sin razón del presidente Olaya Herrera con el Decreto 2219 de 1931 expulsó la Comunidad Lasallista del edificio que con tanto esfuerzo habían ayudado a construir.
Por 1936, bajo la Ley 68 de 1935 la Universidad Nacional de Colombia inicia labores vinculando como dependiente a la Facultad de Ciencias de la Educación, que más tarde por problemas internos es trasladada al edificio de la carrera 17, junto con el Instituto Etnológico Nacional y la sección de Educación Física.
Otras instituciones le ocuparon entre ellas La Normal Superior hasta 1951 cuando el presidente Laureano Gómez con su Ministro de Educación Rafael Azula Barrera decreta la restitución del edificio a los Hermanos de la Salle. Para entonces la Normal superior fue dividida en dos secciones la masculina enviada a Tunja y la femenina al Instituto Pedagógico Nacional, más tarde Universidad Pedagógica Femenina de la avenida de Chile.
José Francisco Socarrás, rector desde 1937 agregó a las secciones de Pedagogía y Sociales las de Filología e Idiomas, Biología y Química Física y Matemáticas, esbozándose de esta manera lo que sería el germen de futuro Instituto Nacional Nicolás Esguerra, laboratorio pedagógico para los maestros de la Normal Superior.

Consecuente con la Segunda Guerra Mundial el éxodo de inmigrantes europeos aportó un selecto grupo de profesores europeos entre quienes resaltaron Paul Rivet, José de Recasens y Fritz Karsen que tomando parte activa en el Ministerio de Educación junto a José Joaquín Castro Martínez, Agustín Nieto Caballero, Aurelio Tobón y José Francisco Socarrás esbozaron el esquema que iría a expresarse en el Instituto Piloto.
“Pueblo que no respeta su pasado, no tiene futuro”

Un abrazo
Carlos Augusto Rodríguez Garcés M.D.

jueves, 16 de octubre de 2008

VERDADEROS FORMADORES

José Francisco Socarrás médico y educador nacido en Valledupar Cesar el 5 de noviembre de 1906 fue el maestro de la generación de los normalistas y el ideólogo de la Escuela Normal Superior de Colombia, institución creada para formar a los "maestros de maestros", y denominada como, "El Vaticano de la cultura nacional". Realizó estudios universitarios en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, obteniendo el título de doctor en Medicina por 1930; En 1935 fue nombrado director de Educación del Magdalena, y posteriormente director de Educación Secundaria de 1936 a 1937. En el año 1937 fue nombrado, por el presidente Alfonso López Pumarejo, rector de la Normal Superior, cargo que ejerció entre 1937 y 1945.
A la vez fue nombrado el primer rector del Instituto Nacional Piloto Nicolás Esguerra. Socarrás imprimió una filosofía sobre la educación propia para el hombre colombiano, e insistió en la necesidad de métodos de investigación científica aplicables a nuestra propia realidad. Docencia y alta investigación científica fueron los dos pilares académicos que sirvieron de base para estas instituciones, que más tarde se transmitieron a las facultades de Educación del país. Sus alumnos lo catagolaron como el "rector magnífico".
Los planteamientos de Socarrás se consolidaron en los gobiernos de los presidentes Alfonso López Pumarejo y Eduardo Santos, quienes apoyaron decisivamente la idea de la formación integral, pedagógica, científica y humanística de los educadores colombianos.

sábado, 11 de octubre de 2008

COLOSAL INICIO EDUCACIONAL

Al conmemorarse el centenario del nacimiento del Doctor Nicolás Esguerra Ortíz, el Congreso de la República de Colombia rindió homenaje a la memoria de tan ilustre patricio quien presentó su vida de rectitud y de austeridad republicana, decretó la Ley 35 del 22 de marzo de 1938.
Firmaron esta Ley Humberto Gómez Naranjo presidente del Senado, Rafael Campo A. secretadio del Senado, Manuel R. Cárdenas presidente de la Cámara de Representantes y Alfonso López Pumarejo como Órgano Ejecutivo.
Fue la primera institución oficial de enseñanza gratuita que se fundó en Bogotá y aún hoy lleva su nombre. Los fundadores, hombres ilustres dejaron huella en este plantel, el médico psicoanalista y miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, Dr. José Francisco Socarrás como primer Rector de la Escuela Normal Superior le correpondió la fundación del colegio, el Dr. Germán Enrique Arciniegas, ensayista académico, historiador, periodista, diplomático y presidente de la Academia Colombiana de Historia, tuvo desde esa época una decisiva influencia filosófica en la dirección de los programas académicos.
Por la puerta de la carrera 17 demarcada con la placa 13- 74 ingresó una mañana de enero de 1937, un niño de 11 años, Guillermo Morales Rodríguez, fue el primer estudiante matriculado.
Terminó su bachillerato en 1943 con 30 compañeros más. Ingresó a la Universidad Libre obtuvo el título de Doctor en Derecho, luego en 1972 logró una especialización en Derecho Laboral en la Universidad Nacional.
Esa tendencia admirable, dada por el resultado del esfuerzo personal desde el comienzo, fue la cuna que produjera tantas generaciones de esguerristas, ejemplo de personas dignas inspiradas por un ideal en favor de la comunidad colombiana.
Invito a todos aquellos egresados con formación seria y responsable para que se unan a esta agrupación que lejos de hacer camarillas, renovemos esos principios legados por nuestros maestros.
Un abrazo
Carlos Augusto Rodríguez Garcés M.D.